Migajas de amor

Aprende que nunca debes conformarte con menos de lo que das. Aprende que si un amor te aprieta, debes buscar uno de tu talla. Aprende que el amor no se mendiga jamás.

Migajas de amor

Migajas de amor

A medida que vamos creciendo y caminando por el sendero de nuestra propia existencia, nos vamos involucrando con cosas, situaciones y personas. Nos volvemos parte de la historia de otros y otros se convierten en parte de la nuestra.

Algunos caminan junto a nosotros por un buen tiempo, pero otros solamente llegan por un rato y se van…y otros, muy pocos, son los que llegan hombro con hombro hasta el final.

Después de cierto tiempo – y edad – usualmente volvemos la mirada al pasado y hacemos un recuento de los años, pero también los daños, y ponemos todo en retrospectiva. De nuevo traemos al presente todo lo vivido, las risas, lo llantos, los abrazos, las despedias, los encuentros y claro…los amores.

Es entonces cuando vuleves al presente y haces un alto para analizar tus relaciones actuales: ¿te gustan? ¿Te sientes conforme con esa persona? ¿Sientes que mereces algo mejor pero te da miedo? Y ahí comienzas a pensar en la posibilidad de no conformarte con algo a medias, sólo porque es lo único que hay.

TE RECOMENDAMOS :9 Leyes de una relación amorosa feliz

Siempre he pensado que en las cuestiones del amor, las personas debemos buscar lo que nos llene y nos dé felicidad, misma que se pueda compartir con alguien que así lo quiera y contribuya a que esa felicidad se multiplique.

Y poniéndome un poco idealista, si así lo quieren ver, nadie debería sufrir por amor y mucho menos quedarse con lo que haya, sobre todo si está roto, rasgado o incompleto.

Sin embargo, descubrí que no está tan mal pensar del modo anterior, porque como dije anteriormente,  al llegar a cierta edad entiendes lo que realmente significa no conformarte con cualquier amor.

Entiendes que no debes conformarte con un amor que no te llena, que no te motiva y que no te impulsa. Entiendes que esos amores, son amores parecidos a una puerta entreabierta por donde sólo entran medias felicidades, ¿y quién en su sano juicio quiere vivir feliz a medias? Yo no, y desde luego tú tampoco.  

Afortunadamente el mejor salón de clases es la vida misma, y tarde o temprano comprendes que no vale la pena conformarte con ese amor que está ahí por rutina o costumbre, porque no tiene otro sitio a dónde ir o porque te has convertido en su zona de confort, en su zona de estancamiento. Comprendes por fin, que estás harto de los amores fugaces, amores de una noche y amores vacíos. 


Y posiblemente aceptar que mereces algo y alguien mejor lleve tiempo. Tal vez debas luchar con tu miedo infundado a quedarte solo; ese miedo traidor y embustero que te hace creer que si no es esa persona, no habrá nadie más para ti, así que es mejor tu “peor es nada”, a arriesgarte y liberarte de él, para darte la oportunidad de que la vida te presente a alguien que realmente te haga feliz.

Pero descuida, yo he pasado por ese proceso y claro que al inicio es complicado. Es más, nosotros mismos nos aferramos neciamente y nos negamos a aceptar que en realidad hay un poco de razón en eso y que tal vez es necesario de cerrar ciclos. Sin embargo, tarde o temprano uno se cansa, el vaso termina por llenarse y se derrama para finalmente, armarte de valor y salir de esa jaula que parecía de oro, cuando en realidad no era más que de vil cobre.

El día que te creas merecedor de alguien que realmente te dé todo aquello que buscas para sentirte pleno, verás ocurrir lo que pensaste que jamás ibas a vivir.

De cualquier forma, vas a entender que jamás debes conformarte con un amor de segunda mano, con un amor de esos que aunque contestan los mensajes rápido o pasan por ti a la salida del trabajo, no te llenan porque eso no necesariamente significa amor.


Entenderás que conformarte con ese amor que lo mejor que sabe hacerte es el sexo mañanero, no tiene demasiado sentido cuando posiblemente allá afuera, en algún lugar de esos que aún no te atreves a explorar por miedo a quedarte sin alguien y por la necedad de seguir estando (mal)acompañado, se encuentra otra persona que posiblemente no sólo te conteste los mensajes al segundo, y que tal vez, pasar por ti al trabajo o darte noches de intenso placer sinfín no sea lo único bueno que pueda darte.

Posiblemente ese alguien, perdido en algún sitio que espera ser explorado por ti, te brinde mucho más de lo que ahora crees que mereces y de lo que nadie jamás, incluyéndote,  te hizo sentir merecedor, cuando en realidad siempre fuiste digno de ello.

Tal vez ese sujeto que espera encontrarse contigo, sea el que te haga entender por qué no debías conformarte con ninguno de los anteriores. Tal vez sea él quien te impulse a dar más y sacar la mejor versión de ti mismo, ese que no sólo te besará la piel y las virtudes, sino también los defectos y hasta el alma.

Sin embargo, hay una mala noticia,  y es que nunca podrás saber lo que se siente tener a alguien así, mientras sigas conformándote con ese que te dice que te ama por compromiso o porque ya es una muletilla diaria con la que debe cumplir. Nunca lo sabrás mientras sigas con ese que te dice que llamará y no lo hace, y cuando lo hace, lo hace por compromiso, porque es parte de la rutina y porque así debe ser. 

No obstante, aún estás a tiempo para darte cuenta que historias mejores con gente diferente te esperan y que nunca es demasiado tarde para vivirlas. Que nunca es demasiado tarde para aprender que el amor no es una caridad que deba mendigarse.

Así que huye, sale y vete. Corre lejos de esos brazos que crees que te protegen, pero que solamente te estorban, porque tal vez el día que entiendas todo lo anterior, puedas entonces estar listo para saber lo que se siente tener a alguien que sí te merezca tanto como tú a él.

About the author

Nací un 7 de septiembre por ahí del año del devastador terremoto que acabo con la vida de muchas personas en México, siempre apoyando a la comunidad en general, generando proyectos de vida, creando y desarrollando ideas. Soy todólogo entre mis pasiones está el diseño gráfico y web, escribir y amar. Chavo inteligente, enojón, luchón, huevonsin, atractivo, comelón, deportista, directo, amoroso.